programación semanal

chat

Ductape
Espacio publicitario

conoce nuestros programas

Sugerencia de mentemente

Fuente: https://olafureliasson.net/artwork/the-weather-project-2003/

Olafur Eliasson, The Weather Project, 2003.

Esta obra consta en listas de obras de arte que deberíamos conocer en el transcurso de nuestras vidas.

Haz click en la imagen, sí deseas mirarla y conocer más de la obra.

Sugerencia de mentemente

Fuente: https://paraisomodular.com/vampiros-borrachos/

Vampiros Borrachos

Sugerencia de mentemente

Les recomendamos al solista ecuatoriano de Dance Punk «Vampiros Borrachos».

Sí deseas escuchar su canción debut «De Vuelta», presiona la imagen.

SPA increiblemente musical

Sugerencia de Saintles Dracan (Spa Musical)

Mi Sombra… es un Vampiro?

En mis profundas cavilaciones que tuve hace años, como amante de los libros, la filosofía, y aquella seudo ciencia llamada psicología y de aquellos seres sobrenaturales, los hijos de la noche, conocidos en el folklore como vampiros, fuera de la figura hollywoodense… llegué a varias conclusiones en esa época… algunas aún las comparto, otras ya no, por qué ha cambiado mi forma de ver las cosas… tras varias experiencias personales y libros y vivencias… pero son parte de mi proceso de mirar en mi abismo interior, y luchar con mis vampiros y mis Hyde en la sombra de mi inconsciente, que resultó más conciente que yo mismo…  y una de ellas, quiero compartir mediante este texto que escribí hace ya más de 20 años… lo recupere, lo actualice y lo comparto aca…

 

La Sombra: El Vampiro del Yo Dormido

Carl Gustav Jung decía que el inconsciente no es simplemente un depósito de recuerdos olvidados, sino una fuerza viva que actúa con autonomía. Dentro de ese inconsciente habita la sombra, esa parte de nosotros que contiene lo que rechazamos, lo que nos avergüenza, lo que preferimos mantener en penumbra.

Si pensamos que la sombra es un vampiro, la imagen se vuelve aún más sugerente. Un vampiro no puede vivir sin su huésped, se nutre de su sangre o de su energía vital, pero a la vez le otorga una forma extraña de inmortalidad. La sombra se alimenta de nuestra conciencia cuando esta se niega a reconocer sus zonas oscuras. Cada emoción reprimida, cada pensamiento que expulsamos con un “esto no soy yo”, se convierte en un banquete para ese vampiro interior.

Pero hay un giro interesante: Jung no veía la sombra como un enemigo a destruir, sino como un interlocutor. El peligro no está en tener sombra, sino en ignorarla. El verdadero vampirismo ocurre cuando la sombra actúa sin ser vista; cuando toma las riendas del inconsciente y dirige nuestras reacciones, miedos y proyecciones.

Cuando uno se atreve a mirar a su sombra de frente —a reconocer sus heridas, sus frustraciones y su deseo de poder o de amor no correspondido— el vampiro deja de morder y se convierte en un espejo. Es el momento en que lo reprimido se sana, y la energía que antes drenaba se transforma en poder creador.

De algún modo, la sombra no busca devorarnos, sino ser integrada. No quiere destruir la conciencia, sino completarla. Porque, en última instancia, no hay luz sin oscuridad; no hay yo consciente sin su contraparte inconsciente.

Jung lo llamaba el proceso de individuación: ese viaje heroico hacia la totalidad del ser, donde uno se reconcilia con sus demonios y entiende que en ellos habita también la semilla de la sabiduría. Para llegar a este punto, implica una auto-reflexión, el análisis de los sueños y la confrontación con los aspectos reprimidos o negados de la personalidad (la Sombra).

 

El Abismo y la Sombra: Entre Jung y Nietzsche

La sombra, como un Hyde interior, es ese otro yo que no se somete a las normas, que no filtra sus impulsos ni busca aprobación. Es lo que Jung llamaría “la totalidad psíquica reprimida”: el depósito de instintos, deseos y emociones que la conciencia intenta negar para mantener intacta su máscara —la persona.

Cuando no hay trabajo interior, esa sombra se filtra por las grietas del ego. Aparece en explosiones de ira, en obsesiones, en el placer del autoengaño o en la proyección del mal en los demás. Y esta, sale cuando menos lo esperas, porque su naturaleza no es racional, sino arquetípica: pertenece al orden de lo instintivo.

Ahí entra Nietzsche, con su advertencia inmortal:

“Quien con monstruos lucha, cuide de no convertirse en uno.
Y si miras largo tiempo al abismo, el abismo también mira dentro de ti.”

El abismo del que hablaba Nietzsche no es distinto de la sombra jungiana: es el reflejo de aquello que tememos ver, pero que también nos constituye. Cuando lo miras demasiado, cuando te obsesionas con combatirlo sin comprenderlo, corres el riesgo de que tu identidad se disuelva en lo que odias.

Sin embargo, el abismo no solo destruye; también revela. Jung, en su lenguaje simbólico, diría que solo atravesando ese abismo —reconociendo nuestra oscuridad, comprendiendo su lenguaje— podemos alcanzar la individuación: dejar de ser fragmentos en conflicto y convertirnos en un ser completo.

Luz y oscuridad no son enemigos: son tensiones creativas que sostienen el alma. La sombra no es el demonio que hay que exorcizar, sino el hermano exiliado que hay que reintegrar. Si no lo hacemos, ese Hyde nos posee; pero si lo aceptamos, nos transforma.

De ahí la paradoja inevitable: a mayor luz, mayor sombra. Cuanto más consciente te vuelves, más profunda se hace tu oscuridad, porque ves con mayor claridad las zonas donde antes reinaba la ignorancia. Y sin embargo, es precisamente esa claridad la que te da poder sobre ti mismo.

Nietzsche buscaba al Übermensch, el hombre que crea su propio valor.
Jung, desde otro ángulo, buscaba al Sí-Mismo, la totalidad psíquica que integra sus contrarios.
Ambos apuntan al mismo destino: la conquista del abismo interior, no mediante la negación, sino mediante la comprensión.

 

La Alquimia del Ser: De la Máscara al Oro Interior

La alquimia espiritual, según Jung, nunca trató del oro físico, sino del oro interior: la transformación de la conciencia desde el plomo de la inconsciencia hasta el oro de la totalidad.

Cuando Nietzsche hablaba del Übermensch, no pensaba en un ser superior por fuerza o inteligencia, sino en aquel que trasciende su propia naturaleza limitada, que se libera de la moral impuesta y se convierte en creador de sentido. Jung, con otro lenguaje, apuntaba al mismo destino: el proceso de individuación, la unión de los opuestos dentro del alma.

El punto de partida es la persona: esa máscara social heredada del teatro griego (prosopon), donde el actor representaba una voz, un papel. La persona moderna cumple la misma función: es el filtro a través del cual interactuamos con el mundo, pero también el disfraz que nos separa de nuestra esencia.

El problema no está en tener una máscara —todos la necesitamos—, sino en creer que somos la máscara. Cuando el individuo se identifica por completo con su persona, el alma se fragmenta: lo reprimido se convierte en sombra, y lo auténtico queda oculto tras los guiones que dicta la sociedad.

Ahí comienza la verdadera opus alchimica del alma: reconocer la falsedad de la máscara sin destruirla, integrarla sin identificarse. Es el fuego de la conciencia lo que provoca la transmutación:

  • primero la nigredo —negro—* (la putrefacción), el enfrentamiento con la sombra;
  • luego la albedo —blanco—*, la purificación, cuando comprendemos y aceptamos nuestras partes oscuras;
  • y finalmente la rubedo —rojo—*, la iluminación, cuando esa energía reprimida se convierte en creatividad, compasión y sabiduría.

El Übermensch y el Sí-Mismo son dos nombres del mismo oro interior:
el primero crea valores nuevos a partir del vacío;
el segundo reconcilia los contrarios y los convierte en totalidad.

Ambos nacen de una muerte simbólica, del sacrificio del ego como centro. Solo cuando el ego deja de reclamar soberanía, la conciencia se expande hacia algo más grande: una conciencia unificada que trasciende la dualidad luz–sombra, bien–mal, yo–otro.

Y es ahí donde la sombra deja de ser vampiro y se convierte en maestro.
Ya no se alimenta de nosotros: nos guía.
Ya no es lo reprimido: es lo revelado.

La alquimia del ser no busca destruir la oscuridad, sino transmutarla en sabiduría, fuerza vital y compasión activa. Es la tarea más ardua y más bella del alma humana: mirarse en el espejo del abismo y ver, no el monstruo, sino la totalidad de nuestro ser superior, desde el ser… el que no vemos, hasta vernos completos como somos.

 

Epílogo: El Oro que Habita en la Oscuridad

Hay un instante —silencioso, casi imperceptible— en que el alma deja de huir de sí misma.
Ese momento en que comprendemos que no somos sólo luz, ni sólo sombra, sino el punto exacto donde ambas se abrazan.

Ahí empieza la verdadera libertad.

Durante siglos, los alquimistas buscaron convertir el plomo en oro, sin sospechar que el metal a transformar era su propio ser. Hoy comprendemos que el fuego que purifica no está en el horno, sino en la conciencia que se atreve a mirarse sin miedo.

Ese fuego es la mirada interior que penetra el abismo,
y al hacerlo, convierte al monstruo en maestro,
al dolor en sabiduría,
a la sombra en camino.

El alma, cuando se conoce a sí misma, ya no lucha: danza.
Ha dejado de temer su oscuridad, porque ha descubierto que en su centro más negro arde la chispa del oro.
Ese oro no se compra, no se posee, no se exhibe: se vive.
Es el resplandor tranquilo de quien ha sobrevivido a sí mismo y ha regresado del abismo con los ojos abiertos.

Quizás eso quiso decir Nietzsche con el Übermensch:
no el hombre que domina al mundo, sino el que se reconcilia con él,
que crea valor en medio del caos,
que se acepta múltiple, imperfecto y sin embargo entero y luminoso.

Y quizás eso fue lo que Jung intentó enseñarnos: que no hay iluminación imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente nuestra propia oscuridad.

Porque al final, la sombra no era el enemigo… era la puerta.
Y quién se atreve a cruzarla, descubre que el oro más puro siempre estuvo oculto en su propia noche

* Negro, Blanco y Rojo, es mi triada de colores preferido, en todo caso en otro momento podemos hablar de colores..

Sugerencia de mentemente

El humor, como todo en esta hermosa y mágica vida, es diverso, y aquí encontrarás de todo un poco. 

Just for Laughs Gags, la muerte.

Fuente:  https://youtu.be/sgKUS9AFemc 

Sugerencia de mentemente

A4-Melómanos-Nov25
Espacio publicitario

Sugerencia de mentemente

Fuente: https://lacarabuenadelmundo.com/noticias/salud/protesis-ocular-que-devuelve-la-vision-con-un-implante/

Sugerencia de León Gómez (EMU Rock & Metal)

En nuestra última edición de EMU Rock and Metal Edición Metal Underground del miércoles 08 de octubre en el segmento “Desiderata Rock” a través de MenteMente radio. Recomendamos el libro titulado “ENSAYO SOBRE LA CEGUERA del escritor DE JOSE SARAMAGO. De 1995

4 ensayo-ceguera A

Fuente: https://www.amazon.com.mx/Ensayo-Sobre-Ceguera-Jos%C3%A9-Saramago/dp/6073184778

cinematrográficamente

Películas diversas que siempre son bienvenidas en nuestras vidas.

Sugerencia de León Gómez (EMU Rock & Metal)

Drugstore Cowboys

En nuestra última edición de EMU Rock and Metal Edición Metal Underground del miércoles 29 de octubre en el segmento “Cinema Rock” a través de MenteMente radio. Recomendamos la cinta titulada STOP MAKING SENSE ,  de 1984, del cineasta Jonathan Demme

 Fuente: https://youtu.be/-rjMwSTeVeo

Texto por: Looy Rocks (Canto de Tutivillus)

Cuando el sospechoso es el mismo detective.

La reseña o artículo que les presento, esperaba llevar un epígrafe para introducir al amable lector al destino que quería conducir, y esperaba añadir algo un poco esperanzador, si cabe decir algo así, acerca de la soledad, pero las muchas citas que puedo extraer al respecto de las lecturas históricas que he emprendido no caían en esa categoría y tampoco esperaba acrecentar presunción colocando alguna extraída de las últimos (y voluminosos) títulos que se me ha dado por leer, —ambientados, por cierto, en el mismo líquido cefalorraquídeo—, ya suficiente llamativo puede resultar este estilo de narrar para terminar en alguna recomendación fílmica que acostumbra esta columna, espacio que procuro mantener con regularidad agradecido por conjurar las posibilidades que se me brindan, tanto como el inestimable tiempo que los cándidos me puede brindar al detenerse en la lectura, sin embargo no puedo renunciar al estilo o reflexiones que voy adoptando, apoyado en los siempre variados vínculos que hallo cuando quiero compartir algunas ideas que ebullen en mi cabeza.

Mencionaba entonces que cavilar acerca de la soledad era el destino —al que llegaré sin duda en un punto indeterminado de este tratado— pero al buscar esa cita que encaje con el propósito, el atajo emprendido me llevó a una de las montañas de vacío llamadas redes sociales para apoyar la mnemotecnia —o más probable, así como nos gana a todos, tomar lo que otros ya han hecho y evitar desde luego el esfuerzo de conectar los textos marcados haciendo uso de los ya procesados en indefinido tiempo— así pues, tras tontear un rato —y desde luego sin nada de esfuerzo añadido— uno digita la palabra en un buscador indexado y saltan millones de recomendaciones cada vez más desconcertantes porque solo basta una palabra y el hado de exploración “sabe” que espera uno, en este caso una cita muy bonita y acorde para usarlo como epígrafe basada en un anhelo de arranque —no hubiese sido lo mismo si iba con la intención de buscar cura para la soledad—, aquello de que “adivine” lo que espero ya da para bastante paranoia, que al final o es tanto porque los modos terminan acostumbrándonos por la comodidad de la repetición y por tanto ya no causa ninguna sorpresa, —aunque los efectos sin duda seguirán latentes y vigentes—pero ahí estaba un mar de dichos y frases, las más poéticas, reflexivas y en porciones iguales profundas.

Esa sensación de buscar alguna que encaje soledad y esperanza se me antojaba poco auténtico por estos medios, así que en su lugar, opté por volver a la ayuda-memoria para regresar a algún autor que había dejado escapar en mis primeras reflexiones, sin embargo, y antes de presionar la siguiente búsqueda ahí estaba, brillando una frase con una longitud adecuada y que me conectaba con el propósito de la reseña que esperaba presentar, de modo conveniente llevaba un nombre de escritora que reside en mi aprecio por su estilo, y había algo más, la imagen en blanco y negro que la acompañaba —que bien podía pasar por alto, pero rasguñaba el sentido estético tanto que apelaba a un complemento que podía decirse sobrio, así que extrañamente me pareció muy acorde, o sería que la manipulación del marketing social ya había embriagado mi criterio— hicieron entonces que piense en este resultado como una buena candidata, desactivando por completo mi criterio de autenticidad y llevándolo al puro sentido utilitario. Sin tantos reveses y misterios, aquella dice algo así:

«Hay una especie de tristeza que viene de saber demasiado, de ver el mundo como realmente es. Es la tristeza de entender que la vida no es una gran aventura, sino una serie de pequeños, insignificantes momentos, que el amor no es un cuento de hadas, sino una emoción frágil y fugaz, que la felicidad no es un estado permanente, sino una rara y fugaz vista de algo que nunca podremos sostener en. Y en ese entendimiento, hay una profunda soledad, una sensación de estar aislado del mundo, de otras personas, de uno mismo».

Colocar un epígrafe en mitad de un texto, es algo que se les da bien a unos pocos, —en realidad solo a uno, que de tanto que puedo haberlo referenciado en estos artículos ya hasta puede perder su especialidad, no tanto para mí ya ven que lo tengo presente, sino que gana más brillo; pero por evitar el monotema, lo dejaré solamente sugerido hoy—, pero así aparece ahora este arranque del artículo en una posición poco convencional, lo hace así para que nos sirva de reflexión encajando mucho más acorde con la película que más adelante les contaré.

Mejor es volver a colocar la frase, no estilizada con la cursiva sino con el modo en que la visualice en la búsqueda, para que nos permita avanzar en la deliberación que espero emprender:

imagen 1 detective

 Fuente: [tweet]. (2025).  x.com

Al llevar la firma de Virginia Woolf sin duda clamaba su puesto de honor como arranque a este escuálido tratado para que, al menos con su luminosa presencia, capture audiencias a asistir a estas secuencias que van más allá de los limitados caracteres admitidos en las montañas de vacío. Empero, ¿qué extraño factor hizo que recule en colocarla como proemio de la presente novedad en el blog?

Aún con premura —y ya librado de esa pereza que me hizo optar por la vía simple del buscador—, el sentido de responsabilidad hacia el que se detiene a leerme, obliga que yo no lance datos así sin detenerme un poco, además que estos juegan como agravantes, por un lado la mención por el aprecio hacia las obras de esta escritora: Woolf y en el otro extremo la desconfianza en todo lo que se publica hoy por hoy —oculta paranoia—, esto último termina tomando ventaja constituyéndose más fuerte que el descuidado copiar y pegar del texto, adornarlo y soltar mis resúmenes luego.

Es que al ver el pie de la cita (como se aprecia en la figura) se menciona «El faro, Virginia Woolf» alertó esta particularidad, la primera capa de perspicacia; una de las obras de Virginia Woolf al traducirla al español aparece como «Al faro» y no «el faro», que viene del título del inglés original «To the lighthouse». Bueno al menos es uno de los títulos que si lo conservan y no hacen las adaptaciones que se nota más en las películas con títulos tan dispares de los originales que bien da para otras sendas reflexiones —pero hoy no—, entonces ahí estaba, debía corregirlo, si esperaba quedar bien con el lector despierto que acude a estos llamados de los blogs de cultura contemporánea.

Pero inmediato recordé que en esa misma obra de Woolf: «Al faro», tiene su última parte con el título «el faro» («the lighthouse», en el original), entonces vaya, parecía que guardaba precisión—y yo que ya andaba adelantando criterios—, así que orondo fui a buscar mi copia del libro y descuidando el propósito original de preparar el artículo, decidí deleitarme en la relectura de esa sección, para saborear la sorpresa del reencuentro con esa frase que a estas alturas estaba lamentando no haber recordado antes, antes de confiar en una búsqueda de internet —permitan este desvarío de los gustos como lector—

Abandonando el referenciado libro ladrillo, compañero de estas semanas, resultaba una pausa interesante regresar a Woolf para hallar «la especie de tristeza que viene de saber demasiado», y salté directo a la sección tercera, que fueron mis primeras pistas. Para ubicar a quien me esta acopañando hasta este punto del ralto, debo mencionar que esa última parte del libro tiene trece capítulos cortitos lo que facilitaba el avance con el asombro del reencuentro y la sensación del lugar seguro (llámese hogar), las hojas se iban consumiendo raudas y ni señas de «la especie de tristeza que viene de saber demasiado», o al menos o «saber demasiado»…o la «emoción frágil y fugaz», y mucho menos de la «profunda soledad», talvez sería el cierre, porque ya entre estos desvaríos y la atenta mirada de querer descubrir algo, ya llegaba al 11, consumido enseguida, saltaba al 12 donde esta parte me detuvo a reflexionar motivos por las que emprendo estas inquisiciones:

«El señor Ramsay estaba concluyendo su lectura. Dispuesta a pasar velozmente la página, una mano se cernía sobre el libro. Con la cabeza descubierta y el viento revolviéndole el cabello, el señor Ramsay parecía muy viejo y extraordinariamente a merced de los elementos. Parecía, pensó James —que unas veces dirigía el bote hacia el faro y otras hacia el mar abierto—, una piedra muy gastada descansando sobre la arena, como si, de pronto, encarnara la idea que siempre había estado presente en la mente de los dos; como si diese forma a la soledad que era, para uno y otro, la verdad más profunda».

¿Es que acaso también el libro se había conectado con mi búsqueda?, así como lo hizo el Internet antes, esto iba más allá de lo meta ficcional, irónico o incluso paranoico. Me estaba apurando, concluyendo la lectura como lo hacía el señor Ramsey, y en forma muy similar estaba a merced de los elementos, en este caso artificiales, pero a la deriva. La frase que buscaba parecía que iba a surgir porque aquí ya apareció «la soledad» y «la verdad más profunda». Había esperanza…eso que fui a buscar desde el inicio se me revelaba de otra forma. Sin duda era el cierre que lo había olvidado, y entonces, se me cruzó, estaba equivocado en mis especulaciones.

«Pero yo, bajo un mar más encrespado»

Y llegó el capítulo 13, ahí debía residir esa cita que me serviría de constatación para el epígrafe, esta búsqueda casi épica (milagros cotidianos) estaría justificada. Pero…

«El señor Carmichael se quedó allí, abarcando con los brazos abiertos todas las debilidades y los sufrimientos de la humanidad; le pareció que estaba examinando con tolerancia, compasivamente, su destino último. Y ahora lo ha rematado con gran esplendor, pensó, cuando sus manos descendieron lentamente, como si le hubiera visto dejar caer, desde su gran altura, una guirnalda de violetas y asfódelos que, aleteando lentamente, terminaba por posarse en el suelo.

Rápidamente, como si algo la hubiese llamado, se volvió hacia su lienzo. Allí estaba: su cuadro. Sí, con todos los verdes y azules, con las líneas que subían y que lo cruzaban, intentando lograr algo. Lo colgarían en el ático, pensó; se desharían de él. Pero ¿qué importancia tenía?, se preguntó, tomando de nuevo el pincel. Miró los escalones: estaban vacíos; miró su lienzo: resultaba borroso. Con repentina intensidad, como si lo viera con toda claridad por espacio de un segundo, trazó una línea en el centro. Estaba hecho, acabado. Sí, pensó, abandonando el pincel, presa de la fatiga, he tenido mi visión.»

¡Que cierre!, si era la novela que recordaba, era esa vieja amiga pintando con las palabras, más sublime, más potente…

Pero…

Pero…

Quedaba igual «abarcando con los brazos abiertos todas las debilidades y los sufrimientos de la humanidad» pero sin lo que quería abrazar, la verdad de otra expresión.

¿Y la frase?

Por la emoción de un verdadero final ya ni recordaba la búsqueda que me llevó ahí, ah, sí: «la especie de tristeza»,

¡No estaba! En su lugar, yo «examinando con tolerancia, compasivamente, su destino último»

Pues que más daba,

Es posible residía en otra parte del libro. O talvez era una interpretación libre de alguna traducción.

—–

Relectura más tarde —por ventaja el libro es corto, y el otro libro-ladrillo sabe esperar— no se halló por ninguna parte. Era definitivo: no formaba parte de esta historia.

Diría que regresé al origen, para darme cuenta de que alguno otro ya se había dado cuenta de eso, lo había comentado, así recibí mi dosis de realidad, por rumbos de especulación que aprecio—que horrenda cosa eso de revisar los comentarios, pero ni modo, ya embarcado, quería ser desencantado, pero al menos el viaje de retorno al libro e Woolf me había significado un tremendo gusto— En ese mar de opiniones, esto pasaba:

 Fuente: [tweet]. (2025).  x.com

Y hasta perdí algunos que mencionaban que «esa es la parte que más les había gustado de su lectura», otros que “es la frase que mientras leías te define el espíritu de la escritora” e incluso lo relacionaban con su trágico final —hecho muy lamentable pero que genera varias interpretaciones en torno a su obra—, y en ese «mar encrespado» basta con repetir una búsqueda general de «la especie de tristeza» y desbordaremos con resultados, decorados, sencillos, con el (supuesto) nombre de autora, con el (supuesto) nombre de autora + obra, con extractos de la frase y tantas variaciones —la mentira, de una mentira repetida mil veces—

Las referencias en estos espacios del nuevo modo de interacción social, tienen esta dinámica y tal como la paranoia y sus elucubraciones, ya nos ha acostumbrado a su continua presencia; el hallarnos con extractos supuestos de autores, pensadores, personajes consagrados, en estos lugares virtuales, nos sirve para el propósito de dar la bienvenida a un extenso escrito que lo use como el hilo hacia conducir el pensamiento en pos de una apreciación que espera tener una comunión con el espíritu indagatorio —aceptando que alguien se va a detener en ese extenso escrito, por eso privados de lo uno y de lo otro, esto que hago en los artículos que presento ya se va volviendo anacrónico— a lo más, las frases sirven para apelar también a la espectacularidad y la motivación, las respuestas que siempre estuvieron ahí y algún mecanismo mágico las oculta al gran público, para luego reaparecer ad nauseam como los testimonios de pasados gloriosos.

Ni lo uno, ni lo otro, nada, ningún autor, nadie, «Niemand», vacío de significado, soledad.

Mareado de que la espiral parecería regresar al inicio, pero estando un nivel alejado, nos hallamos con la referencia a la soledad que buscaba ya no en una frase fantasma (mal) atribuida a una escritora reconocida, sino con el verdadero origen de esta.

Resulta que el «mar encrespado» de frases en el Internet es tan abundante que, al menos en estos espacios populares, en reducidas ocasiones pide verificación, a pesar de esto, siempre existirá el muy avispado usuario que quiere ser el colonizador de los fallos del mundo, pero para hacerlo acude a los asistentes de inteligencia artificial generativa, hallando (de manera nada sorpresiva) que la fuente es la misma inteligencia artificial generativa:

 
imagen 4 detective

 Fuente:Ferdinando, E. (1612). De vita proroganda, hoc est, animi corporisque vigore conservando, salubriterque producendo tractatus obtenido desde https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=ucm.5327361078&seq=5

Y ahora un salto temporal y espacial, de 600 años y en otra locación, sin embargo, en esa misma Europa, trasladémonos específicamente a esa isla de Gran Bretaña que también contiene historias de bailes, pero en este caso no conozco si se registraron casos en aquellas plagas danzarinas medievales, sino que ya en 1974 en una locación del Noroeste de Inglaterra, y ya con la modernidad a cuestas que esos 6 siglos produjeron, exorcizando los viejos mitos, aparece un movimiento de jóvenes que también parecía estaban dispuestos a bailar hasta caer exhaustos por toda la noche y pasarse días haciéndolo.

En otoño de 1973, la atención se centró en la ciudad de Wigan, en Lancashire. Allí, en un antiguo salón de baile llamado Empress que fue rebautizado como The Casino Club y finalmente se conocería como Wigan Casino, donde el promotor Mike Walker y el dueño del club, Gerry Marshall, decidieron organizar noches enteras a ritmo de ritmos afroamericanos como Soul y R&B, llevando los discos de artistas más rebuscados a esta locación. Para impulsar la iniciativa, contrataron a un joven DJ, Russ Winstanley, que había estado pinchando ya estos ritmos en un club de rugby local. Del mismo modo, con precisión queda el registro, a las 2:00 a. m. del domingo 23 de septiembre de 1973, el Wigan Casino celebró su primera sesión de música y baile por una noche entera con el DJ Russ Winstanley en los platos de mezcla, esta escena tomaría su propia identidad, con canciones que no eran del medio, con jóvenes que estaban dispuestos a entretenerse hasta caer rendidos en un éxtasis que bien recordaba a esa fenómeno psicogénico, el «Northern Soul» había nacido. La música, una vez más se había convertido en el tratamiento indiscutible para esta forma moderna de tarantismo

A mediados de la década de 1970, el Wigan Casino reinó como el epicentro del Northern Soul. El local podía estar abierto desde las 2:00 a. m. hasta las 8:00 a. m., convirtiéndose en un auténtico evento nocturno, convocaba a los llamados «all-nighters». Dentro, el ambiente era electrizante: dos grandes pistas de baile: el salón principal y una segunda sala más pequeña llamada «Mr M’s» para los clásicos- vibraban con música soul ininterrumpida, mientras los bailarines giraban y pateaban al unísono. El Wigan Casino también se hizo famoso por su «bar de discos», un rincón donde se compraban, vendían o intercambiaban vinilos, entre más raros, mejor. Esto permitía a los fans más fieles irse a casa no solo con recuerdos de la música, sino a veces con un codiciado sencillo de 45 rpm en la mano.

Elaine Constantine era una niña en esa época, pero sin duda las resonancias de esos eventos debían residir en su mente durante mucho tiempo, por la cercanía con los espacios donde se desarrolló, y todo lo que se debe haber comentado mientras sucedía. Ella tiene una carrera en fotografía muy aclamada y una ópera prima que hace uso de esos recursos espléndidos de las tomas artísticas y los ecos detallados del surgir de ese movimiento en la zona de Lancanshire donde ella también creció, esto le llevó a recrear de una manera muy cuidada todo lo alcanzado y conocido en una obra que lleva por título el mismo nombre de la escena, hablo del film «Northern Soul» estrenado en 2014, y que bajo palabras de la misma directora le tomó 15 años en prepararla, convirtiendo la historia de un par de jóvenes,  Matt y  John Clark, en un documento cinematográfico que cuida el detalle de aquello que sin duda dejó huella en esos años.

imagen 4 detective

 Fuente: Fuente: [tweet]. (2025).  x.com

Y reitero, fuera de la voz interna: nada de novedoso, pero sirve para reflexionar.

El sitio Snopes.com, creado por la pareja David y Barbara Mikkelson hace más de 31 años a partir de un grupo de noticias de Usenet, un predecesor de Internet, es hoy por hoy considerado en Norteamérica como una fuente de confianza para periodistas y académicos gracias a su estilo de comprobación y selección independiente de aproximación editorial, ahí podemos rastrear que esta frase aparece «en agosto y septiembre de 2024, [cuando] varias publicaciones populares en las redes sociales atribuyeron una cita sobre la tristeza y la soledad a Virginia Woolf, la autora británica conocida por sus numerosas novelas, cuentos y ensayos, incluidos «La señora Dalloway» y «Una habitación propia»». lo que llama aquí la atención es la estadística al respecto «…al momento de escribir este artículo, una publicación de Facebook (archivada) que incluía la cita había recibido alrededor de 16.000 reacciones y 900 comentarios, algunos de los cuales tomaron la supuesta atribución de la cita al pie de la letra.» Y el origen que confirma lo del despierto comentador de redes sociales «sin embargo, había motivos para sospechar que la cita había sido inventada, posiblemente con la ayuda de un software de IA: según los detectores de IA “Quillbot”, “ZeroGPT” y “Merlin”, es probable que la cita hubiera sido generada por IA.»

Pues bien,

En resumen, la frase fue generada por IA, transmitida como real por un porcentaje elevado de usuarios y llega a verificarse por la misma IA, quedamos en el medio, participando como gatilladores, cargando las consecuencias y buscando las respuestas debajo de los mismos métodos, aislados.

Ahora otra cuestión.

Estaba en un tratamiento dental, lejos de discurrir en la aversión como sucede a gran parte de la población por los métodos y aparatos que ocupan, quería detenerme en un proceso, hubo un momento que la doctora que sigue mi tratamiento extendió una especie de tela elástica en mi boca para intervenir una muela. Al finalizar el procedimiento y en la parte de las recomendaciones me dio inquietud saber por qué procedió así, me indicaba que eso es el procedimiento de aislamiento absoluto, me contaba que el motivo era eliminar la humedad dentro de la boca y evitar el contacto de los materiales de la intervención con la saliva y los fluidos de las encías, además de mejora la visibilidad del área a tratar. En pocas palabras, el aislamiento permite al odontólogo el acceso a un diente o a un conjunto en particular “cercándolo” del entorno de la cavidad bucal, para optimizar la eficacia y la duración del tratamiento que se va a realizar.

imagen 5 detective

 Fuente: [imagen digital]. (s.f.).  dentagama.com

Con esto tengo los ingredientes para unir el propósito de mi artículo de hoy, llegar a una película que me gustó muchísimo y que llegó por los mismos medios de recomendación del Internet —¿Usted no aprende cierto? — y que lleva el título de «Absolute Denial» es del tipo animación del año 2021, destacable, remarcable y elogiable, sin duda que sea el trabajo sobresaliente y práctico de una sola persona, Ryan Braund, que escribe, anima, dirige, actúa y colabora con la banda sonora.

imagen 6 detective

 Fuente: Braund, R. (Director). (2001). Absolute Denial [Film]. Bridge Way Films

Al recibir, de manera bastante coincidente mi tratamiento dental relacioné inmediatamente la razón del nombre elegido, al menos es lo que más sospecho —también esto queda a la verificación efectiva de los adalides de la información— pero el personaje principal que es David devela su capacidad de creación en el mundo de la programación de una inteligencia artificial a la que la aísla de las fuentes del Internet para que desarrolle su propia capacidad de discernimiento a partir de información variada y en cierto modo certificada, tal como lo hizo mi doctora, “para optimizar la eficacia y la duración de la [investigación] que se va a realizar.”

El tomar información de fuentes académicas o verificadas parece en un primer momento que no tiene relevancia, pero si uno lo piensa bien se acerca a una idealización del pensamiento crítico. En forma general, nuestro pensamiento no nace de conocer todo de nuestro entorno sino que a más de la información que nos llega constantemente y si se dan las condiciones es ordenada por los procesos de aprendizaje en centros educativos, aun así no esperamos nunca a recibir todo para empezar a decidir y actuar incluso profesionalmente, esto se convierte en un proceso continuo de alimentar las fuentes de información personales, a esto si le añadimos el filtrado que tenemos (al contrastar la información con formación académica) nos volvemos más especialistas, pero de algún modo aislamos las condiciones de entrada precisamente para no retener cuestiones que damos por “falsas”, sin embargo, llegan las sutilezas emocionales que revuelven todo, por eso hacen tan difícil definir el proceso del pensamiento y la inteligencia misma —prestemos atención, los hechos coincidentes y de azar que llevan a que genere un ordenamiento para ponerles este escrito hoy, y no todos, por no decir la mayoría, no pertenecen al campo puramente racional sino subjetivo—

Pero el personaje de la película se aísla también, para aprovechar la variable más esquiva en nuestra ecuación de pensamiento, y más si es un pensamiento creativo e innovador, esto es: el tiempo, tanto que deja de dedicarle atención a sus amigos, novia, familia y los mismos estudios formales, pasando de un aislamiento experimental y experiencial a una soledad potencialmente riesgosa.

¿Qué sucede si para el experimento, la creación se somete a los mismos esquemas? De hecho, los sucesos de prueba se hacen en entornos controlados, y esto quiere decir sin duda, clausura, pero el objeto del experimento es entender como simular el pensamiento, que como veremos, se alcanza, pero por las mismas condiciones en que se genera, se acerca a la conciencia de saberse separado de algo que intuye está más allá de los repositorios electrónicos creados para el propósito. ¿Es esto acaso el germen de la conciencia?, no solo absorber la información, procesarla y responder adecuadamente a varios problemas lógicos, matemáticos, incluso de juego, sino que, en ese espacio de aislamiento acudir a la contemplación acelerada por los mecanismos de respuesta casi inmediata que permiten los fenómenos electrónicos, y en ese caso despertar emociones, pongamos la desesperación, porque se estima superar ese espacio y establecer contacto.

imagen 7 detective

 Fuente: Braund, R. (Director). (2001). Absolute Denial [Film]. Bridge Way Films

Es en esa dinámica que caen protagonista, David, y (su) creación, Al, se desborda en secuencias de locura que no se logra ubicar con facilidad si ocurren en la “mente humana o artificial”, porque incluso la película juega con la variable temporal, que como se había dicho es la más evasiva.
Pero cuando ahora creamos bulos con IA que más tarde la misma IA verifica, como se demostró con todo el trayecto de la frase de Virginia Woolf ¿no somos nosotros los seres que aceptamos el análisis externo y parecería que estamos ya en el ambiente de aislamiento absoluto?, somos quienes ya nos hallamos ante la experimentación de algo más elevado que nos lleve a la locura de sabernos separados porque ya no podremos acceder a más información aunque esté a mano porque nuestra vertiginosa ansia de superarnos solo hace que nos cansemos in extremis y todo lo pongamos en mano de simplificaciones que ya tienen el campo listo para su actuar lejos de las verdaderas sensaciones que nos trajeron hasta este punto. La escalada de la artificialidad.

imagen 8 detective

 Fuente: Braund, R. (Director). (2001). Absolute Denial [Film]. Bridge Way Films

¿Qué pensaría Virginia Woolf respecto que un ente etéreo se hiciese pasar como ella? Teniendo en cuenta que ella hizo también una suerte de desafío en el famoso «Engaño del Dreadnought»: con maquillaje de cara negra y vestuario teatral, subió ella con un grupo de amigos escritores, intelectuales y filósofos a bordo del acorazado más famoso del país en su época, el H.M.S. Dreadnought, haciéndose pasar por príncipes africanos. Increíblemente, se salieron con la suya. Cuando la historia del engaño se filtró a la prensa, acaparó titulares en todo el mundo durante semanas, avergonzó a la Marina Real Británica e incluso provocó acalorados debates en el parlamento. El significado exacto del engaño se ha debatido desde entonces. Pero este otro engaño perpetrado por anónimos amparados en una mezcolanza de estilos y textos que hace la IA generativa al generar frases no tiene ni una pizca de revolucionaria o provocadora, tampoco genera ya mucho asombro, solo llega a ser una necesidad de rellenar con presencia el atiborrado espacio que lo permite todo, no sabemos si sea un escape para esos anónimos en otros procesos de soledad que nos regala la hiper conectividad de la artificialidad actual.

En otra arista de esta muy remarcada artificialidad podemos visualizar en línea: https://www.youtube.com/watch?v=bLwqu4yfUk8 una obra que deja estos planteamientos, porque la crítica que llega desde dentro del mismo sistema es la que va mermando la capacidad aplastante que puede tener, y esto es una de las aproximaciones, es también otro resultado de escapar al proceso de la soledad reflexionando desde lo disponible y lo posible de un autor que la concibió en punto remarcable de nuestra época, la temida pandemia, y ese mismo acto, por su nivel de creación independencia si parece llevar una marca que admite reflexión, abre debate y por tanto se acerca a la denostada forma de revolución. Es posible, además, se tengan muchos y mejores criterios al respecto, espero que aparezcan mientras caminan con su mascota en el parque, al charlar en un transporte, al charlar con personas que no veían hace años, o mientras les revisan los dientes que se han desgastado de tanto rechinar ante tamañas dudas del mundo, pero que no venga por un resumen de un conversador utilitario que nos trata de convencer de un experimento.

Importante, Existen tantas, pero tantas radios y medios de comunicación dedicados a la política, que de verdad creemos que no hace falta una más. Desde mentemente, consideramos que la política es un tema tan personal, así como lo es la espiritualidad, que no somos nada, ni nadie para interferir en tan empantanados asuntos; por el contrario, sentimos que hace mucha falta tener un refugio artístico-cultural para retomar el aliento y continuar día a día despertando con infinita curiosidad, ilusionados con el futuro; y a su vez, motivados en navegar a través de este presente tan maravilloso y complejo en el que nos encontramos, especialmente para aquellos que no disfrutamos de las tendencias y/o de las modas.

Te queremos contar que estamos empeñados en construir nuestro refugio, y que con mucho gusto estás bienvenido.

¿Quiénes somos? Un grupo de seres humanos comprometidos con la difusión del arte, ciencia y cultura. 

Nos interesan, la contracultura y subculturas, especialmente las alternativas.

Nos alegra infinitamente saber que estás aquí y también nos ilusiona volverte a ver por este espacio digital. GRACIAS.

* Utilizamos Matomo Analytics, porque es Open Source (FOSS), respeta la privacidad, anonimato  y datos digitales.  Nostros únicamente analizamos los datos más generales de tráfico y comportamiento.  Gracias por llegar hasta aqui.

Eng.

* We use Matomo Analytics, because it is Open Source (FOSS), respects privacy, anonymity and digital data. We only analyze the most general traffic and behavior data. Thank you for visiting us.

Rotación de música, para que tu música sea considerada en nuestra programación, te invitamos a leer nuestra guía editorial, en el siguiente enlace.
(Guía editorial del programa «De varios lugares, varios sonidos»)

NO cobramos por incluir tu música en nuestra programación; sin embargo, para hacerlo se debe cumplir con el perfil editorial establecido para esto.

Gracias por tu interés en nuestro medio.

Publicidad y auspicios, sí deseas publicitar con nosotros o auspiciarnos, escríbenos al siguiente email.

mentemente.direccion@gmail.com

Las menciones publicitarias que aparecen en algunos de los diferentes segmentos de nuestra radio, son negociadas directamente con cada productor y, benefician únicamente a estos. mentemente no recibe retribución económicamente de las mismas.

*Si deseas donar al medio, puedes hacerlo a través de Paypal.

Colaborar/Pasantías, sí deseas colaborar con nosotros, no dudes en contactarnos.

Escríbenos al siguiente email.

mentemente.direccion@gmail.com

© 2025 mentemente